8.10.2010

Hoy desperte junto a tu cuerpo, tu respiración, tus buenos días y tus ojos que me miraban dulces, acromáticos. Ayer y la tarde de primavera fueron alegría y rizas y palabras alegres y caminatas animadas, de buen humor y olores que despertando del invierno. Un café risas una casa que se desea y es muy hermosa y está ahí en la espera de alguien que la busque y la posea. Hoy desperté y en tus exhalaciónes, sueños recién vividos, fluyendo por entre los pliegues de la cama como mares de imágenes, sonidos, sabores, recuerdos. Me dije que los días eran cortos y que las horas mezquinas y que el mundo era tan pequeño como ese cuarto y tan inmenso como el terreno de los sueños. El mate y alba y el agua que hervía sobre el fuego. Las rizas en la calle y en el tren; una mañana cálida, clara y apacible. El sueño circula nuestros ojos y los entrecierra. La luz de la mañana y la luz de la tarde anterior son una misma luz encarnada en otro tiempo. Un círculo que nos da nombre y nos nombra, nos reclama.
Quería contarte, que se y que me siento mal aun hoy día un poco, por la vez que comiste sola en tu casa, junto a mi y mi ausencia egoísta. Se que duele y que dolió y que esas cosas dan forma a la cosas que nos dan luego miedo. Te pido perdón entre palabras que juegan a dar forma a nuestras vidas. No tengo excusa ni la quiero es algo que tiene suelo firme en los recuerdos y que poco a poco ira siendo cada vez más diferente. hasta que no sea más que un invento de nuestra fantástica mente.
Bajo del tren, camino unos metros y te veo entrar, las manos en los bolsillos y una sincera satisfacción en el rostro. Tu cuerpo recortado entre el fondo azul profundo que va tomando el cielo y el negro plomiso del río. Viendo las ausencia de las hojas en las ramas de los árboles y el cielo que oscurece de prepo, entre esas cosas que conforman el paisaje de tigre estas vos. Sos ya parte del lugar. Sos en algún punto Tigre, sos parte y a la ves todo.
Esa es la magia de la mente, esa magia sostenida en su entera limitación.
Varas, barcos, alas, olas, horas, hojas, sola, sombra. minutos horas años la historia completa. La memoria del mundo y del universo es toda nuestra y entra entre una pestaña y otra. Es parte de nuestro parpadeo, es de nuestra respiración, de nuestro diálogo de locos.
Tomamos un café después... te paso a buscar... con leche de soja?
Con un río de risas para terminar el día sin tristezas y con una fatiga linda.

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