Si tengo alguna duda. Era el tren, el norte, una duda. Un signo más, para saberse extraviado en los lugares conocidos en otros lugares dentro de nosotros y al lado de las cosas. tenemos un mundo que nos junta y infinitos que nos conectan y nos distancian. Un mecerse sobre rieles sobre sueños y bajo el horizonte que arde, lejano, incansable, antiguo, solitario. despedida sobre diagonal. Una isla que nos sostienes entre el mar de alquitrán y piedras, señales pintadas sobre las olas inquietas. Frío, autos que corren y pasan y se alejan y se acercan, Una pequeña nausea, un vertigo divertido, antiguo, como el ser humano y como el fuego detrás de los edificios.
Vengo de lejos, vengo detrás tuyo, vengo para decirte hola, vengo, estoy llegando tengo tiempo para quedarme con vos. Tengo tiempo y estoy cerca y vos también y tus ojos me miran y digo extraviado, confuso y testigo de mi y de vos, alguna palabra estúpida.
Vos dejas pasar esas cosas como cuando dejas pasar un tren que esta lleno. La gente hace cola sobre el anden, bajo los pies de la formación, lineas amarillas que los determinan como señales de conducta. Todos detenidos y pacientes, agobiados, aturdidos, alejados.
El tren viene y se va, asi la mañana viene y se va, la noche viene y se va, tu recuerdo viene y se va. Te recuerdo, en mi mente, envejece con migo y ya no se en que tiempo.
Lucho contra el tabaco, la fatiga, la angustia, el dolor en mi pecho y en mi estomago, el sentirse vacio, las comidas con sal, lucho contra la injusticia al igual que lucho contra mí mismo.
Vos estas ahí, tu cara pende de un hilo y tus ojos me miran y tus manos me tocan, se enredan en el pelo que nunca peino y tenes paciencia y arrebatos de fastidio y duda. Esa duda que es estar un poco atados, atados al tiempo, al hastío nauseabundo de no poder dejar que las cosas pasen, que pasen y sigan o se queden pero que pasen, que sean, que crezcan y si el ciclo se completa quizás tengan que morir.
Morir para que nazca otra cosa y las cosas van y vienen como el tren, como las dudas y el tiempo; que va y viene en la cabeza como los vagones atareados incansables y monótonos.
Creo que a estas profundidades de la hoja perdí algo más que el hilo de las palabras, perdí las palabras y las cosas que decían, perdí una forma de sentir, una lágrima y perdí también un tiempo. Pero me prometí no fijarme en las cosas que se pierden, simplemente las recuerdo y las contemplo, desde lejos, desde acá. Quizás ese acá es donde estas vos ahora o donde estamos. ¿Y donde estamos si no estamos juntos? No hay un estamos sino un estar solo al recuerdo. Es uno alguien que vive de un nosotros imaginario y ausente. Nosotros que estamos en un....nosotros mismos y no un nosotros de muchos. Una soledad que tiene raíces como árboles raíces profundas y lejanas. Mientras más profundas más queman y menos luz. La soledad es algo que nos une, una soledad compartida, cómplice, alegre y luminosa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario