Hoy crece un nuevo día, como ayer y siempre antes que mañana. La madrugada, la mañana, entre sabanas cuajadas de noche. Tu cara entre las sombras del cuarto. ¿Te das cuenta que uno se traga la saliva del otro? Risas risas como hace tiempo que no ríen. Papeles, trabajos, dibujando una historia en el suelo. Perdón pero esta todo desordenado. Entro y el orden es perfecto. Imágenes de tigre, tu tigre, forman ventanas, memorias, historias en el suelo. Un mate para sacudir el frío de los huesos. Las imágenes se componen y descomponen en el suelo entre tus manos, en tu mente. Fideos de batata; corrimos por Chacabuco hasta encontrarnos con el Chinito II sobre Cazón, el frío nos descubre entumidos e indefensos.
Un accidente en San Fernando el tren llega a Victoria luego sigo en Colectivo, creo. Los trenes siguen camino. Yo escuche un montón de trenes que iban y venían. Camino casi corro por Cazón, un sentimiento de libertad me envuelve y hace que mis piernas corran ligeras. La sombra de un perro que era nosotros mismos. El tren bloquea a su paso el flujo de autos. La campana lenta y maquinal, la barrera horizontal, el frío que nos cala los huesos. Tu casa esta caliente, acogedora, un desgarro en la carne para arrancar el frío de la calle. Ese perro eramos nosotros. Esta llamándonos, esta ahí a fuera esperando que le dejemos entrar. Arboles de la Argentina voces que quieren intentar hacerte reír, festejar, que estamos vivos y juntos y nos hablamos y nos vemos y nos tocamos. Yo te escucho lo que me decís. Yo también.
Yo estoy acá, en este lugar, estoy cerca junto a vos, acompañando tu vida. Vos estas ahí junto a mi acompañando mi vida. Y quizás era cierto y esa sombra eramos nosotros o un mapa de nuestras vidas descubierto sobre un muro, la víspera del trece mientras el tren llegaba a tigre como un testigo ciego de nuestro tiempo. Una Caterpillar de metal y gente. Un rumor en la noche, sordo y frágil.
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