Y si pudiera decirte y si pudiera salir y ver el sol.
Nada, esta queja, este dolor que duele y el silencio lo condimenta y lo hace más mio que nunca.
Pero nosotros estamos ahí en esa casita tan tuya y tan amiga mía. Estamos en el borde...
Y los trenes pasan y las horas se los llevan y las lanchas hacen olas que rompen en los bordes...
Mira si no puedo salir, si no quiero y no me doy cuenta.
Siento que el mundo nos miente todo el tiempo, me miente.
Me miente que estoy acá escribiendo y que lo que hago esta bien y lo que pienso es lo que tengo que pensar y toda esa mierda que nos dicen. Te cuento que estamos cerca, uno del otro. te recuerdo un poco más que antes. Te me haces más familiar cada día cada mirada cada noche.
Me cuesta confiar en mi, y por eso te pregunto, dudo de todo y no se que hacer. Mi miedo es algo pasajero, quiero pensar...y dejo de pensar para no saber o por no poder saber. Quien sabe.
Cuando digo que estoy harto siento que me estoy quejando de no saber por que quejarme, de conforme burgués. Si no paso hambre ni frío, si mi vida es cómoda. Tengo de que quejarme porque tengo todas esas cosas resueltas. Pero la verdad es que no me importan. Prefiero vivir en la calle y pasar frío y hambre y asi seguir, decir que me quejo para que algo cambie, que mi vida no se va todos los días en jornadas de ocho horas haciendo nada y diciendo que hay que cambiar o salvar al mundo. Mientras sigo sentado acá haciendo nada.
Estoy harto de las medidas. de medir hasta las palabras
Separar en silabas, vocales, consonantes, versos, párrafos, días, meses, horas, personas, colores, tecnicas, soporte, amigos enemigos malos buenos, mierda, comida, basura, cosas que cirben, recuerdos viciones momentos. Harto de medir cuanto camino, cuanto trabajo, cuanto viajo, cuanto disfruto de las cosas.
Y todos lo hacemos asi y estoy harto. Y ya escribirlo no me dice tanto.
Y me duele el cuerpo, me duele en el cuerpo, estoy en medio de esto que no entiendo que no quiero entender, que me pasa por arriba y lo detesto.
El pecho se me cierra, y no es el cigarrillo; ya no lo tengo de escusa.
El estomago me duele y la comida no es porque ya deje todo lo "malo"
Sigo aca con dolor y con el pecho serrado, y el sumbido que no calla ya no se que esta bien y que esta mal
Pero dejo la puerta abierta, ya no cierro nada más. te quiero ver cada mañana abrir los ojos y decir buen día y que calentemos el agua y nos hagamos compania y nos vivamos cada momento hasta que nuestros días nos hagan separarnos para hacer nuestas cosas, nuestros trabajos y nuestras obligaciónes.
Cada mañana que despierto con tu respiración apasible y cerca, soy más yo que antes.
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